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PRESENTACION: “Tanto amó Dios al mundo, que Dió a su Hijo unigénito, para que todo el que cree en él… tenga vida eterna…Dios no envió su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para salvarlo por medio de él»[1].
En todas las épocas, sin importar raza, color o creencia el hombre se ha sentido maravillado y deslumbrado ante la belleza de la naturaleza, la majestad de los astros y la variedad del medio que lo rodea. Algunas veces de manera equivocada ha adorado otros seres ignorando la gloria de Dios, ha puesto su confianza en ellos para descubrir luego que son solo seres mortales, quizás porque lo atemoriza el misterio de ese creador omnipotente, sabio y justo, a quien no sabe que ofrecer para congraciarse, para sentirse digno de Él.
Dios se manifestó a los hombres, y se valió de ellos, a través del Espíritu Santo, para dejarlo por escrito, sellando con el género humano una alianza, la cual se quebranto a través el pecado, pero junto a este se reveló la misericordia de Dios que salva, perdona, reintegra a la comunión. Dios aparece como clemente, lento a la ira, tierno y compasivo. Los profetas anuncian esta misericordia de Dios y prometen que Dios infundirá su Espíritu para crear un corazón nuevo al pueblo de Israel y la humanidad, por medio de su Hijo Jesucristo.
PORQUE SE ELIGIO: Desde las primeras comunidades cristianas, muchas personas habían entendido el mensaje que Dios había dado a conocer a través de su Hijo Jesús; esto provocó grandes cóleras, persecuciones y opresiones por parte del emperador romano, dando como resultado grandes derramamientos de sangre de personas inocentes, que sólo querían mostrar pacíficamente, al mundo, un mensaje de salvación y una opción de vida propuesta por el mismo Hijo de Dios. Encontramos como los primeros discípulos, por la defensa acérrima del mensaje de Jesús, morían violentamente, pero con la fuerte convicción de haber tenido un encuentro con Jesús resucitado.
Este mensaje, a través de los siglos se ha ido difundiendo, llevando una notica de esperanza y libertad a toda la humanidad; ellos han mostrado con su existencia ese rostro misericordioso de Dios. Sin embargo, la pregunta que surge a partir de todo esto, es la siguiente: ¿Qué hace que estos hombres y mujeres se inclinen por esta opción de vida?
El mundo actual manifiesta un sinnúmero de retos y se hace necesario un anuncio profético frente a todos estos fenómenos: EL EVANGELIO.
CUERPO DEL ENSAYO.
Aunque Dios había empezado una historia de salvación con el genero humano, después de muchos siglos, se encarna en Jesucristo, éste nos enseño a hablar su lenguaje: amor y perdón; Con una particularidad, debía ser practicado frente a nuestros enemigos, pues como él mismo lo afirmó: “amen a sus enemigos…perdonen, y serán perdonados”[2], este sería su gran legado para todos los cristianos católicos; Aunque hayan pasado XXI siglos, su mensaje continua vigente y perdura a través de los años.
“Id por todo el mundo y anuncien la Buena Nueva a toda criatura”. (Mc. 16, 15): todos los Bautizados están llamados a anunciar en el mundo de hoy, el mensaje de salvación dado por Dios, testimoniado por Jesús e iluminado por el Espíritu Santo, afrontando las grandes problemáticas de nuestro mundo, tales como: La globalización que ha permitido el crecimiento económico de algunos países; trayendo una secuela nefasta: la riqueza se ha concentrado en los más poderosos, generando un alto nivel de miseria o cinturones de pobreza en el tercer mundo, debido única y exclusivamente a la explotación de los oprimidos y débiles; el analfabetismo, la falta de atención sanitaria, la insuficiente planificación familiar, el índice de mortalidad, etc.
Vemos como nuestro mundo exige profesionales en los diferentes ámbitos y situaciones de nuestro medio, así mismo, como ya lo afirma san Pedro: “debemos dar razones de nuestra fe”[3]. Ser católicos en un mundo convulsionado exige ser profesionales en la fe, para poder dar razón de nuestra vida y experiencia de Cristo, pero la mejor manera de hacerlo es con nuestra propia vida y eso se llama: testimonio, es decir, la prueba, la justificación y comprobación de que la persona de Jesús acontece en la vida, son las acciones, pensamientos y sentimientos; frente a Dios, a la sociedad y a uno mismo. Ahora, En Colombia miles de seres humanos son oprimidos, explotados; los jóvenes abusados; las mujeres relegadas como cloacas de placer y fascinación sexual; son millones de victimas de un conflicto social, político, económico y hasta religioso, donde la Iglesia debe intervenir con proyectos y lineamientos muy claros, debe ser garante de la dignidad humana, defensora de las almas y del respeto a la vida, como el don mas grande entregado por Dios al hombre.
BIBLIOGRAFIA.
RENE LATOURELLE EN SU OBRA: “A JESUS EL CRISTO POR LOS EVANGELIOS” AFIRMA:
“Dios para significar al hombre su intervención gratuita y salvífica en la historia, en Jesucristo, le ha ofrecido unos signos en el cosmos, es decir, los milagros; en la historia, es decir, la profecía; en el mismo hombre, es decir, el testimonio de la vida según el Espíritu”[4].
Dios se manifestó a los hombres y se valió de ellos, a través del Espíritu Santo, para dejarlo por escrito, sellando con el género humano una alianza, la cual se quebranto a través el pecado, pero junto a este se reveló la misericordia de Dios que salva, perdona, reintegra a la comunión. Dios aparece como clemente, lento a la ira, tierno y compasivo. Los profetas anuncian esta misericordia de Dios y prometen que Dios infundirá su Espíritu para crear un corazón nuevo al pueblo de Israel. Así entonces, aparece Dios Padre, fuente y origen de la palabra, para que el hombre a través de su existencia lo transparente y lo de a conocer a todos sus semejantes.
EXHORTACIÓN APOSTÓLICA POST-SINODAL VERBUM DOMINI. BENEDICTO XVI:
El sumo pontífice Benedicto XVI nos ilumina en este documento, pues la Verbum Domini nos ofrece un gran instrumento, para comprender que Dios Padre es fuente y origen de la palabra (Verbum Dei); que el Cristianismo es un encuentro y una alianza con una persona que da a la existencia un sentido en forma definitiva (Verbum in ecclesia) y que todos los bautizados son la imagen de la palabra de Dios en el mundo (Verbum mundo).
KARL RAHNER EN CURSO FUNDAMENTAL SOBRE LA FE. INTRODUCCIÓN AL CONCEPTO DE CRISTIANISMO:
la Iglesia católica ha jugado un papel fundamental en la vida de todos los pueblos y aunque algunos no manifiestan un proceso de evangelización claro, debido a algunas circunstancias ideológicas. Ha y personas que Testimonian, manifiestan la presencia de Dios y el mensaje evangélico de Jesús en sus vidas. A esto es loo que Rahner llamara: los cristianos anónimos.
CONCLUSION.
Hoy mas que nunca se hace necesario volver a las fuentes, al propio evangelio, pues sin duda alguna, la experiencia de los discípulos tuvo que haber sido algo maravilloso para sus vidas, es precisamente lo que los evangelistas quisieron resaltar en sus relatos y que, ahora la Iglesia quiere rescatar: la fe en Jesús y su descubrimiento siempre es un caminar, es un proceso, se va descubriendo poco a poco, por eso Jesús escoge, instruye y va mostrando como debe ser la opción de vida por Dios: con renuncias, con sacrificios. En pocas palabras, como debe vivir el ser humano, para ser feliz, para conocer el verdadero amor, que Dios le regala.
Aunque los tiempos cambian la palabra de Dios permanece vigente; todos los cristianos católicos deben ser conscientes de las injusticias y situaciones sociales. Por lo tanto, no deben ser ajenos a ellos y tienen la obligación de defender a los más necesitados, propugnando el bien común y el camino recto de la realización de todo ser humano en la tierra, teniendo como base un anuncio profético frente a los grandes retos que propone el día de hoy y a los problemas que aquejan a nuestra sociedad
Ahora, la sociedad contemporánea, posee un lenguaje complicado y confuso. Depende de cada uno de nosotros, cristianos católicos, colocar en práctica el lenguaje que el Hijo de Dios: Jesucristo, nos enseño; ese que han hablado miles de hombres y mujeres durante la historia, ese lenguaje que hace a nuestra Iglesia, universal: amor y perdón.
Los fenómenos que aquejan nuestra sociedad han permitido el crecimiento económico de algunos países; esto a traído una secuela nefasta: la riqueza se ha concentrado en los mas poderosos, generando un alto nivel de miseria o cinturones de pobreza en el tercer mundo, debido única y exclusivamente a la explotación de los oprimidos y débiles. En pocas palabras, los pobres son cada vez más pobres, a costa de los ricos cada vez más ricos; impidiendo el anuncio del evangelio muchas veces; por eso, en algunos países del mundo sigue siendo un reto constante el ser cristiano, no sobra expresar que es hora de desprenderse, de identificar el Espíritu de la Iglesia, la presencia de Cristo; sintiendo y amando al prójimo, al que sufre, al que peca, al marginado; no importando su raza, edad, condición social, etc. Es momento de ser Cristianos: plenos, entregados, humildes, libres y “entregar nuestra vida, para que otros tengan vida, algunas veces hasta la vida misma”
[1] Jn. 3, 16-17.
[2] Lc. 6, 35ª -37b
[3] 1 Pe. 3,15.
[4] LATOURELLE, Rene. A JESUS EL CRISTO POR LOS EVANGELIOS. Ed. Sígueme. Salamanca. 1982. 239 p